El filial blanco venció 2-1 en el Di Stefano a un Barakaldo que venía a 2 puntos de los blancos y buscando entrar en posiciones de Play off

1177 aficionados vieron la victoria de los pupilos de Álvaro Arbeloa en el estadio Alfredo Di Stefano. El conjunto local llegaba quinto con tal solo dos puntos por encima del séptimo clasificado, el Barakaldo, quien con una victoria le hubiera arrebatado esa plaza de Play off al Castilla. Con esta victoria, los blancos se colocan provisionalmente en 3 posición (24 puntos) a la espera de que el Racing de Ferrol (3º con 23 puntos) se enfrente al Mérida (6º con 21 puntos).
Los primeros instantes del encuentro fueron de sondeo, con ambos equipos más precavidos, tratando de entrar a la dinámica del partido antes que ir a por el rival. El primero en intentarlo fue David Jiménez, el lateral derecho madridista. Corría el minuto 3, cuando en una internada por banda derecha, el dorsal “2” recortó hacia dentro para acabar golpeando con la izquierda a las manos del portero. A partir de ahí, salvo algún que otro centro lateral por parte de ambos equipos, fueron 40 minutos de juego posicional, sin ocasiones claras, pero con dos estilos bien marcados: una clara fase ofensiva, pero sin profundidad alguna, por parte del conjunto de Álvaro Arbeloa, y un bloque bajo por parte del Barakaldo.
El Castilla trataba de desemperezarse, pero sin encontrar posiciones peligrosas, ni jugadores por dentro. El Barakaldo tampoco puso en apuros a Fran González, guardameta merengue. Sin embargo, al filo del descanso, llegó la primera combinación del cuadro local. Se juntaron Thiago y Ginés en el balcón del área, generaron espacios en la zaga visitante esperando la incorporación en segunda línea de César Palacios, pase filtrado al capitán madridista, para que este defina cruzado con pierna izquierda y pusiera el 1-0 en el marcador. Y fin de la primera parte. No hubo más.
La segunda mitad comenzó con algo más de intensidad, pero sin mucha certeza. Se empezó corriendo mucho, pero pensando poco. Y en una gran transición de los gualdinegros, un veterano de LaLiga, Sabin Merino, quien había entrado en el minuto 39 por la lesión de su compañero, se internó dentro del área y convirtió el tanto del empate.
Con este tanto, el conjunto de Imanol de la Sota se vino arriba y empezó a tener más presencia en ataque. Y tras una falta lateral peligrosísima estuvo a punto de adelantarse en el marcador. Arana se impuso en el área y remató con un excelente giro de cuello, pero Fran González se estiró al máximo para palmear el testarazo y desviarlo a córner.
A casi un cuarto de hora para el final, apareció Thiago “magia”. La joya hispano-marroquí recibió el balón en el costado izquierdo próximo al medio campo, levantó la cabeza condujo el esférico y rompió la línea adelantada de 6 jugadores del equipo vasco con un pase milimétrico a la incorporación de David Jiménez, que finalizó con nervios de acero y convirtió el 2-1.
De ahí hasta el final, mucho ritmo de piernas, pero poco ritmo en la cabeza. El partido se empezó a romper, generando muchos más espacios y siendo un ida y vuelta constante. En los minutos 89 y 96, Mesonero y Leiva, ambos ingresados en la segunda parte, vieron la roja directa dejando al Real Madrid Castilla con 11 jugadores durante los últimos minutos el partido, en los que el Barakaldo con poco orden busco la heroica. Pero de nuevo, una parada estelar de Fran González al ángulo permitió a su equipo sumar los 3 puntos clave.
